Nuestro

Lema

Cada año nuestra animación Pastoral gira en torno a un lema que da sentido a las acciones que realizamos. Este curso, nuestro lema es «Sumamos sonrisas». Queremos descubrir nuestros dones personales y ponerlos al servicio de los demás.

Desde lo pequeño, dando importancia a los detalles, siendo conscientes de qué ponemos en el centro de nuestra vida, con el lema “Sumamos sonrisas» queremos educar y fomentar estos dos valores: alegría y trabajo en equipo.

Con la actual situación de pandemia, creemos que es necesario tener un lema que hable en plural. Apela al grupo, a sentirnos equipo, a la fuerza del «nosotros, al camino en comunidad.

La importancia de

sumar

Al colegio venimos a aprender, y una de las primeras cosas que empezamos a hacer es sumar. La idea de «SUMAR» es la de aunar fuerzas, mejorar en comunidad. APRENDAMOS A SER UNA SUMA PARA LOS DEMÁS. Es inevitable pensar que somos la suma de todo lo que hace cada uno, por lo que trabajar y colaborar para un fin común, nos sirve para acompañarnos y alegrarnos Lo bueno de cada persona suma al gran conjunto de este colegio, que a su vez se une a otros para conformar nuestra Fundación.

En definitiva, las Escolapias son la suma de cada niño, de cada maestro, de cada centro y de cada fundación… Y sumando todos podemos llegar a multiplicar nuestro efecto. Cuando muchos factores aportan, los resultados se multiplican, como con los panes y los peces.

La importancia de 

sonreír

Esta nueva realidad nos ha borrado por momentos la sonrisa de la cara, incluso del corazón, pero necesitamos volver a sonreír. Debajo de las mascarillas aún tenemos este gesto, que es lo único que queremos seguir contagiando. La sonrisa es el símbolo de volver a ser quienes somos y dejar atrás esta situación que tanto nos ha «restado».

Hay muchas formas de sonreír, pudiendo hacerlo de tantos modos como ilusiones tenemos. Sonriamos a la vida, a los niños, a los compañeros, a nuestra nueva realidad. Los cristianos también estamos llamados a sonreír, a ser la alegría y esperanza que al mundo le falta. Seguir sonriendo, aunque la sonrisa esté «oculta».